Es normal que, después de las primeras 100 noches, percibas una sensación diferente en tu colchón. Durante este periodo, tu cuerpo se acostumbra a sus niveles de confort y soporte, mientras que los materiales se adaptan gradualmente a tu forma y posición de descanso. Esta adaptabilidad es parte de lo que nos distingue: nuestros materiales responden a las características de tu cuerpo para ofrecerte un descanso más personalizado. Para favorecer un uso uniforme y conservar el confort, recomendamos girar el colchón 180° una vez al mes, intercambiando la cabecera y los pies, sin voltearlo: la superficie de descanso debe permanecer hacia arriba.